
Intentaré decirte que te quiero, que esta mañana es apenas diferente
a la de cualquier mañana que empieza el día de un día cualquiera.
Que extraño tu paso, tu palabra, la rueda de luna
que iluminó tu cintura, mi cara, mi camino, alguna vez, hace algunas vidas,
un día, un milenio, un año de almanaque gregoriano, maya, chino o africano.
¿Cómo decirle a un sueño que sé cómo es tu cara
tus pechos, la ternura de tus manos,
el sabor de fuego de tu boca de italiana, española o argentina?.
De dónde viene el fuego que no tiene patria sino sentimiento
pasión deseo delirio, y la Nahira de tu nombre
escondido en el recuerdo.
Para qué sirve una almohada, una sábana, una cama
sino para apenas ocultarte desnuda de mis desnudas manos
que te intuyen, te buscan y descubren el vacío
una mañana de una mañana cualquiera
ahora que ha empezado el año nuevo del sur
y los días comenzarán a ser cada día un poco más claros
el sol un poco cada vez más tibio
tu cintura un poco cada vez más deseada?
Deseo que desees, que sueñes que busques y que me encuentres
Deseo encontrarte!
Hace tánto tiempo que te he buscado para completarme
para completarte
para ser un poco más completos que lo que hemos sido
en nuestra vidas precedentes...
De qué sirve una luna que busca en su redondez de luna plena
iluminar el sol de mi mirada
que te busca, delira, sueña, desea
si no sirve para encontrarme, para encontrarte...
Estoy por partir hacia el trabajo
son las cinco y un cuarto de una hora sexagesimal
y aritméticamente controlada y hoy mi horizonte está no en el cálculo
de la cantidad, cifra grosera e impúdica, sino en tu mirada
en que abrás los ojos y me encuentres, me intuyas, me desees
se aproxime el momento en que...
Hoy, esta madrugada, tendrá que ser indefectiblemente
una buena mañana, si te encuentro
Eso quiero decir
No sé si me entendés lo que te digo